Pues sí, hoy hace justo un año que el grupo Desafío en la cocina vio la luz. Hace justo un año publicamos nuestra primera receta, Lasaña.
Después de que M Luz nos propuso la idea y de un par de meses de deliberaciones y toma de decisiones, me tocó a mi el primer desafío y esa fue la propuesta. Por aquel entonces sólo formábamos el grupo las desafiadoras.
Lo que no pensamos jamás es que con el paso del tiempo tanta gente quisiera formar parte de este proyecto y tuvimos que replantearnos el asunto y hacer un blog en exclusiva para los desafíos, establecer unas normas de participación y crear un grupo de facebook para que nos pudiéramos comunicar tod@s l@s que formamos el grupo.
Pues bien, ha sido un año bien intenso, en el que hemos encontrado a gente maravillosa con la que compartir no sólo nuestra afición por la cocina sino también, de alguna manera, un trocito de nuestras vidas.
Me siento muy afortunada porque M Luz pensara un día en mí para formar parte de este proyecto junto con el resto de desafiadoras. No sólo he aprendido muchas cosas con ellas sino que además he encontrado grandes amigas.
Y claro, para la ocasión me he decidido por una tarta mousse, pero en esta caso con un toque de color y alegría, como este estupendo grupo.
Ahora bien, les confieso que la idea inicial de la tarta no era ésta. La idea inicial era que la mousse hiciera el efecto del bizcocho cebra pero en colores, idea que me pasó una amiga que había visto en una página de facebook. Pues, aún no habiéndolo conseguido (después les explico por qué), creo que el resultado quedó mucho más bonito que la idea inicial y si no juzguen ustedes.
Los ingredientes que usé fueron:
Para la base:
- 200 gr. de galletas tipo digestive.
- 100 gr. de mantequilla.
- 300 gr. de queso batido 0%.
- 250 gr. de yogur natural cremoso (son dos yogures).
- 500 ml. de nata para montar muy fría.
- 200 gr. de azúcar.
- 12 hojas de gelatina.
- Un vaso de leche.
- Colorantes rojo, verde, azul, amarillo, naranja y lila.
- Unas gotas de aroma (Opcional). En este caso utilicé aroma de arándanos porque era el que tenía en casa, pero pueden usar el que prefieran.
- 500 ml. de nata vegetal (Usé Ermol). Con 250 ml. hubiera sido suficiente pero con lo que quedó decoré los platos de servir la tarta además de que pasamos un buen rato haciendo dibujitos en ellos.
- 4 cucharadas colmadas de azúcar.
- Colorante rojo, verde, azul, amarillo, naranja y lila.
- Aroma de arándanos.
Troceamos las galletas y las ponemos en el vaso de la picadora. Las molemos hasta reducirlas a polvo.
Echamos la mantequilla en un calentador y la ponemos a fuego bajo para que se derrita.
Mezclamos en un bol las galletas con la mantequilla hasta obtener una pasta.
Echamos la mezcla sobre el plato preparado y cubrimos todo el fondo, presionando para que quede bien sellado.
Reservamos la base de galletas en la nevera mientras preparamos la mousse.
En un plato, con agua fría, ponemos las hojas de gelatina a hidratar unos cinco minutos.
Calentamos la leche, pero sin que llegue a hervir.
Echamos la gelatina escurrida en la leche caliente y removemos rápidamente con varillas manuales para que se disuelva completamente. Dejamos enfriar.
En un bol amplio ponemos los yogures, el queso, el azúcar y el aroma (yo puse exactamente 8 gotas).
Lo mezclamos con el brazo de la batidora.
Incorporamos la mezcla de leche y gelatina y seguimos batiendo hasta que quede espumoso.
En otro bol, montamos la nata bien fría hasta que quede bien firme.
Volcamos la nata sobre el bol de la mezcla anterior.
Mezclamos con movimientos envolventes, de abajo hacia arriba, hasta que tengamos una mezcla homogénea.
Ahora es el momento del teñido de las masas.
Yo no conseguí el efecto que en principio pensaba porque, por no andar ensuciando muchos cacharros, fui sacando parte de la mezcla y tiñendo, con lo que en lo que teñía la siguiente la anterior había cuajado lo suficiente como para no mezclarse. Si preferimos ese efecto, entonces tendríamos que teñir todas las masas a la vez y verterlas inmediatamente una detrás de otra.
En mi caso, lo que hice fue pesar la masa resultante (1.485gr.) e ir sacando cada vez una sexta parte para ir tiñéndola (247 gr.)
Empecé con la masa lila. Saqué una sexta parte y mezclé bien hasta que el color era uniforme.
La vertemos sobre la base de galletas que teníamos reservada, dejándola caer en el centro.
Vamos haciendo exactamente lo mismo con el resto de la masa. Cada vez sacamos una sexta parte, echamos el colorante correspondiente, mezclamos y vertemos sobre la masa anterior.
De vez en cuando vamos zarandeando con suavidad el plato para que se vaya repartiendo.
El orden que seguí con los colores fue: Lila, azul, verde, naranja, amarillo y rojo.
Cuando la tengamos toda, zarandeamos el plato nuevamente para que quede de la misma altura por todos los lados. Hay que hacerlo con suavidad para que no se mezclen los colores.
Dejamos reposar la tarta en la nevera, mejor hasta el día siguiente para luego decorarla.
Para la decoración, ponemos la nata vegetal en un bol junto con el azúcar y dos o tres gotas de aroma. La montamos hasta que quede bien firme.
La repartimos en seis boles distintos, añadimos unas gotas de colorante a cada una y mezclamos bien. Luego las ponemos en mangas pasteleras. (Como no tengo boquillas para cada una, lo que hice es que les corté las puntas más o menos del mismo tamaño).
Desmoldamos la tarta con cuidado, abriendo el aro y retirando el papel de horno.
Primero fui poniendo en el borde superior de la tarta bolitas de nata que fui extendiendo con una cucharilla pequeña ( como hice en la tarta arco iris) , alternando cada uno de los colores.
En el borde inferior, simplemente fui alternando pequeñas bolitas de cada color.
Y por último, fue haciendo pequeñas manchitas alrededor de la decoración del borde superior, haciendo coincidir los colores.
Ahora sólo nos queda ponerle la velita y presentarla en sociedad.
La verdad es que llamó muchísimo la atención cuando la presenté por el precioso colorido que tiene.
Miren qué bonita se ve la mesa.
Y aquí el corte de la tarta, muy llamativo con los colores del arco iris.
Ahhhhhh, y lo más importante de todo es que estaba riquísima y que muchos no se resistieron a repetir.
Ahora les dejo la velita encendida para que soplen y pida cada uno su deseo. Ya yo he pedido el mío.
Pues bien, no se crean que esto es todo. Les invito a que se pasen por nuestro blog Desafío en la cocina para que vean las tartas tan maravillosas que han preparado nuestr@s chic@s para celebrar este estupendo cumpleaños. Van a tener donde elegir, no tienen más que pinchar aquí.
Además, les recuerdo, que el próximo desafío lo podrán conocer el próximo 20 de Junio, que esta vez será salado, pero que vendrá con otra nueva sorpresa.


