sábado, 20 de diciembre de 2014

CANELONES DE VERDURITAS Y GAMBONES CON TEJA DE PARMESANO (28º DESAFÍO EN LA COCINA)

   La propuesta que nos ha hecho Mabel, del blog A nadie amarga un dulce para este 28º Desafío en la cocina ha sido que hagamos Canelones.

   La verdad que para mí los canelones nunca han sido un plato de fiesta, nunca los había asociado a la Navidad. Pero en Cataluña existe la costumbre de prepararlos el día después de Navidad, el día de San Esteban. La costumbre es prepararlos como aprovechamiento de la comida que ha quedado de los días anteriores.
   En mi caso, lo confieso, el primer impulso al recibir el correo fue prepararlos con pollo o con pavo, por aquello de intentar hacerlos ligeros. Finalmente me decidí por prepararlos con gambones. Muchas veces nos quedan algunos gambones o langostinos de las comidas de estas fiestas y así los podremos aprovechar. Además, también son bastantes más ligeros que si usamos carne para elaborarlos.
   Para su elaboración he recurrido a mi "colección" de revistas de cocina y de ellas he sacado la idea. Eso sí, he llegado a una conclusión después de ver tantas y tantas fotos de canelones. Estoy convencida de que los canelones y lasañas que nos muestran en las revistas de cocina "son de pega". Es imposible que lo que vemos en esas preciosas fotos haya sido puesto en una fuente, se haya regado con bechamel y se haya horneado como reza la receta, no señor. Estoy convencida de que los preciosos canelones que vemos en esas fotos han sido colocados directamente en el plato de servir y se ha gratinado con un soplete. Porque una cosa me ha quedado bien clara. Los canelones ricos están un rato, pero bonitos, lo que se dice bonitos no quedan. O al menos yo no consigo que queden tan fotogénicos.
   Los ingredientes que usé fueron:

  • Una caja de placas de canelones precocinados (trae 16 placas)
  • Dos dientes de ajo.
  • Dos o tres zanahorias.
  • Medio pimiento verde.
  • Medio pimiento rojo.
  • Una cebolla.
  • Un calabacín.
  • Diez gambones o langostinos.
  • Sal.
  • Pimienta.
  • Aceite de oliva.
  • Queso mozzarella rallado. (También se puede poner una mezcla de cuatro quesos).
Para la bechamel:

  • Una cucharada sopera de mantequilla.
  • Una cucharada sopera colmada de harina.
  • Medio litro de leche (yo usé desnatada).
  • Sal.
  • Pimienta.
  • Nuez moscada.
Para las tejas de parmesano:

  • Queso parmesano rallado.
   Empezaremos preparando el relleno de los canelones.
   Pelamos la cebolla y los ajos. Raspamos la piel de la zanahoria y le cortamos los extremos. Quitamos las nervaduras y semilla de los pimientos. Retiramos las puntas del calabacín.
   Picamos muy pequeños la cebolla y los ajos.
   Picamos también pequeñito el resto de verduras.
   Ponemos un poco de aceite en una sartén y añadimos los ajos. Los rehogamos hasta que empiecen a desprender su aroma.
   Añadimos entonces la cebolla y dejamos hasta que esté transparente.
   Incorporamos a la sartén el resto de verduras y le ponemos sal y pimienta. Dejamos hasta que estén bien cocinadas, removiendo de vez en cuando.
   Mientras pelamos los gambones y los cortamos en trozos pequeños.
   Cuando las verduras estén listas, añadimos los gambones, rehogamos un par de minutos removiendo para que se integren bien y apagamos el fuego. Dejamos templar.
   Preparamos las placas de canelones como indique el fabricante, en este caso, las ponemos en remojo en agua caliente, que no hirviendo, durante quince minutos.
   Mientras se remojan las placas de canelón, vamos preparando la bechamel.
   Para ello ponemos en una sartén, a fuego medio, la mantequilla. Dejamos que se funda.
   Echamos el harina en la sartén.
   Removemos con unas varillas y dejamos que se rehogue durante unos minutos para que se cocine bien. Removemos todo el rato.
   Vamos añadiendo la leche. Al principio lo haremos en hilillo, para evitar que se nos formen grumos, y vamos removiendo al tiempo con las varillas. Una vez que ya veamos que no se forman grumos añadimos toda la leche.
   Aderezamos la bechamel con sal, pimienta y un poco de nuez moscada. Seguimos cocinando sin dejar de remover.
   Seguimos cocinando hasta que la salsa hierva y espese.
   Ahora sacaremos las placas de canelón del agua del remojo y las colocamos sobre un paño de cocina limpio para que se sequen.
   Y empezamos a montar nuestros canelones. Mientras, ponemos el horno a precalentar a 200º.
   Ponemos una cucharada del relleno en uno de los lados de la placa.
   Lo enrollamos y le dejamos la abertura hacia abajo.
   Lo colocamos en una fuente que pueda ir al horno.
   Hacemos de igual manera todos los canelones y los vamos colocando en una fuente. En mi caso, los coloqué en fuentes individuales.
   Cubrimos los canelones con bechamel y les espolvoreamos el queso rallado por encima.
   Aprovechando que tenía el horno encendido me animé a preparar unas tejas de parmesano para acompañar los canelones. Es tan sencillo como poner en una bandeja de horno, forrada con papel, unas cucharadas de parmesano y formar un círculo con cada una.
   Las metemos al horno apenas cinco minutos, las sacamos y las dejamos enfriar.
   Los canelones los metemos en el horno, con el gratinador, unos quince minutos o hasta que veamos que están doraditos.
   Sólo nos queda dejarlos templar un poco, más que nada para no quemarnos con la fuente, les colocamos una teja de parmesano a modo de peineta, dándole así un toque más festivo, y servirlos.
   No lucen tan bonitos y perfectos como los que vienen en las revistas pero les aseguro que están para chuparse los dedos.
   Y si les sobra relleno, lo pueden mezclar con unos macarrones y también queda estupendo.
   Pues esta es mi propuesta para este 28º Desafío en la cocina. Ahora les invito a que se den un paseo por nuestro blog y vean las distintas versiones de este plato que han preparado el resto de componentes del grupo. Les aseguro que a partir de ahora van a disponer de un variado recetario de canelones donde poder elegir.
   Además les recuerdo que el próximo Desafío será dulce y será una servidora la que propondrá la receta. Ya lo tengo decidido pero tendrán que esperar al 20 de enero para conocer la propuesta.
   También aprovecho para desearles a todos que pasen unas felices fiestas.
¡Feliz Navidad!

martes, 16 de diciembre de 2014

HOJALDRINAS

   Bueno, ya hace poco más de un mes desde la operación y, según el oftalmólogo, el trasplante va bien. Ahora toca esperar que siga progresando favorablemente, que la tensión ocular se mantenga estable y que no haya ningún problema.
   Muchísimas gracias a tod@s los que se han preocupado por mí y me han mandado sus palabras de ánimo.
   Además, ya puedo meterme entre fogones y empiezo a cocinar algunas cosillas que les iré mostrando.
   Lo de sentarse delante del ordenador es otro cantar. Pero no hay problema. Para eso contaré con mi muchacho que me ayudará a subir las fotos y a redactar las entradas, así que intentaré mantener el ritmo de publicación de antes de la operación.
   La de hoy es una receta a la que le tenía ganas, Las Hojaldrinas.
   Es uno de los pocos dulces navideños que me gustan así que finalmente me he animado a prepararlas. Les aseguro que quedan realmente ricas.
   Los ingredientes que usé fueron:
  • 600 gr. de harina simple.
  • 400 gr. de mantequilla bien fría.
  • 50 gr. de vino blanco.
  • 50 gr. de zumo de naranja.
  • La ralladura de tres naranjas.
  • Una pizca de sal.
  • Azúcar glass.
   Empezamos poniendo en una recipiente el harina, la sal, la ralladura y el zumo de naranja y la mantequilla cortada en trocitos.
   Vamos amasando hasta que tengamos una mezcla desmigada.
   Añadimos el vino blanco y seguimos amasando hasta que consigamos formar una bola con la masa.
   Forramos la masa con film de cocina y la metemos en la nevera al menos una hora.
   Sacamos la masa de la nevera, la ponemos entre dos papeles de horno y la estiramos hasta formar más o menos un rectángulo.
   Ahora empezaremos con la parte que nos permitirá conseguir el hojaldrado de este dulce navideño.
   Doblamos la parte más alejada de nosotros hasta el centro y luego la que ésta más cerca hacia el centro también.
   Se nos quedaría la masa doblada en tres.
   Le damos medio giro a la derecha a la masa.
   Volvemos a poner el papel de horno encima y volvemos a estirar.
   Este proceso lo hice cuatro veces, es decir, doblar, girar y estirar, cuatro veces.
   La última vez, estiramos la masa dejándola como de un cm de grosor.
   Precalentamos el horno a 210º.
   Con ayuda de un cortapastas vamos cortando las hojaldrinas. También lo podemos hacer cortando en tiras y luego en cuadrados, pero hay que intentar que no se nos escachen los bordes para que suban bien.
   Los restos de masa que nos quedan los volvemos a juntar, pero no amasándolos sino montándolos unos sobre otros y estirarlos para no perder el efecto hojaldrado.
   Colocamos las hojaldrinas en una bandeja de horno con papel. Bajamos la temperatura a 170º y las horneamos durante 50º.
   Antes de sacar las hojaldrinas del horno, preparamos un bol con azúcar glass tamizado.
    Comprobaremos si están bien hechas partiendo una por la mitad.
   Apenas las dejamos templar (lo justo para no quemarnos) y las vamos rebozando en azúcar glass. Hay que tener en cuenta que la masa no lleva azúcar así que hay que rebozarlas bien.
   Las vamos colocando sobre una rejilla y las dejamos enfriar.
   Cuando estén frías las volvemos a espolvorear con bastante azúcar glass, pasándola por un colador.
   Y ya tenemos nuestras hojaldrinas listas para disfrutar.
   Miren de cerquita que pinta más rica que tienen.
   La mejor manera de conservarlas es en una caja de metal. Si les salen varias alturas, las separan con un trozo de papel de horno. En una lata aguantan muchos días, así que las pueden preparar con bastante antelación.
   Y aquí les muestro el interior. Miren que capitas más ricas que se ven.
   Les aseguro que son unos bocados deliciosos.
   Fuente: Las recetas de Marichu y las mías.

jueves, 20 de noviembre de 2014

XUXOS O CHUCHOS RELLENOS DE CREMA (27º DESAFÍO EN LA COCINA)

   La propuesta que nos han hecho Mila y Nina, las chicas de La cocina de Camilni para este 27º Desafío en la Cocina ha sido Dulces fritos de España.
   Como ya les dije a ellas, no me pude alegrar cuando recibí la "noticia" y mira que yo disfruto haciendo postres. Lo que pasa es que, como ya saben los que me conocen (ellas también lo sabían y ya se imaginaban que muy contenta no me pondría, jeje), ODIO LAS FRITURAS.
   Exacto, como lo leen, con letras mayúsculas y todo. En mi casa el "acto" de freír digamos que se practica poco y ya ni les cuento para la realización de algún postre. Jamás había preparado un postre frito así que esta ha sido mi primera vez.
   Además, para rizar el rizo, las hermanas nos lo han puesto un poco complicado y, como premisa, nos han indicado que no podemos hacer un postre frito de nuestra comunidad autónoma, sino que teníamos que elegirlo de otra. 
   Yo podría haber aprovechado y ya que tenía que freír podría haber hecho los bollos fritos o las truchas que se hacen por aquí, pero es que las hermanas son así, les encanta ponernos las "cosas difíciles". No obstante,tengo que decir en su defensa que, a pesar de los miedos iniciales, finalmente ha resultado un postre riquísimo y además he salido "ilesa" de la experiencia.
   Fíjense que casi me estoy animando para la próxima preparar algo típico de aquí, jeje.
   Casi se me olvida, el postre que he elegido yo, por lo que he podido averiguar es típico de Gerona y se llama Xuxos. Por aquí por mi tierra los llamamos chuchos. Eso sí, les garantizo que, los llamen como los llamen, están tremendos y son ideales para una merienda.
   Los ingredientes que usé fueron: (Después de consultar varias recetas por la red he hecho algunas adaptaciones para hacer esta)

  • 350 gr. de harina de fuerza más un poco más para espolvorear.
  • 100 gr. de mantequilla a temperatura ambiente.
  • Dos huevos talla L.
  • 100 ml. de leche tibia.
  • 20 gr. de levadura fresca de panadería.
  • 50 gr. de azúcar.
  • Ralladura de limón.
  • Ralladura de naranja.
  • Una pizca de sal.
  • Crema pastelera fría (Pincha aquí para ver la receta).
  • Aceite de oliva suave para freír.
  • Azúcar para rebozar los chuchos.

   Empezaremos disolviendo la levadura en la leche tibia.
    En un bol amplio ponemos la levadura disuelta y 100 gr. de harina.
    Mezclamos bien hasta obtener una masa.
    Cubrimos con film transparente y dejamos reposar hasta que doble su volumen. (Más o menos una hora).
    Añadimos ahora la mantequilla, los huevos, el azúcar,el resto del harina, la pizca de sal y las ralladuras de naranja y de limón (en mi caso puse más cantidad de ralladura de limón).
    Vamos mezclando hasta que consigamos una masa.
   La volcamos sobre la encimera y seguimos amasando. Espolvoreamos harina sobre la encimera y sobre la masa.
    Hay que seguir amasando hasta obtener una textura lisa.
   Ya les digo que es una masa un poco pegajosa, pero me fui ayudando con una espátula y con las manos. Eso sí, procuren no sucumbir a la "tentación" de añadir más harina porque se les quedarían los chuchos muy secos.
    Engrasamos un bol y ponemos la bola de masa dentro. Cubrimos con papel film.
    Dejamos reposar nuevamente hasta que la masa doble su volumen (nuevamente una hora más o menos).
    Ponemos un poco de harina sobre la encimera y volcamos la masa. La trabajamos un poco para que pierda aire.
    Con un rodillo, también enharinado, estiramos la masa, intentando darle forma circular.
   Podemos cortarla en forma de círculo perfecto una vez estirada, pero en mi caso decidí hacerlos un poco más "rústicos".
    Cor un cortapizzas o cuchillo bien afilado, dividimos la masa en ocho triángulos. 
    Ponemos un cordón de crema pastelera por la "base" de los triángulos.
    Doblamos un poco los extremos hacia la crema para que no se nos salga al freír.
    Luego enrollamos y sellamos bien el extremo que nos queda.
    Vamos colocando los chuchos en una bandeja con papel de horno, los cubrimos con un trapo y los dejamos reposar diez minutos.
    Ahora viene el momento "crítico", la fritura.
   Ponemos abundante aceite en una sartén honda y la ponemos a calentar.
    Cuando el aceite esté caliente, vamos echando los chuchos y los vamos friendo.
    Les damos la vuelta para que se frían por los dos lados, procurando que no se quemen. No dejen el fuego demasiado alto.
    Una vez fritos, los sacamos y los dejamos escurrir sobre papel de cocina para que pierdan el exceso de aceite.
    Ya sólo nos queda poner azúcar en un plato e ir pasando nuestros chuchos por ella para que queden bien rebozaditos.
    Y este es el resultado, un rico dulce perfecto para la merienda.
   Eso sí, no les miento, me costó cogerle el punto a la fritura y algunos quedaron un poco más "dorados" que otros.
   En cualquier caso, el interior de todos tenía este aspecto tan delicioso. ¿A que dan ganas de meterle un bocado?
   Pues esta es mi propuesta para este 27º Desafío en la cocina. Ahora sólo me queda invitarles a que visiten nuestro blog y disfruten de los distintos Dulces fritos de España que han preparado los miembros del grupo. Les aseguro de antemano que van a encontrar una variedad que no encontrarán en ningún otro sitio.
   También les emplazo para el próximo 20 Diciembre, en el que vendremos con un nuevo Desafío, en este caso salado y que nos vendrá propuesto por Mabel, de A nadie amarga un dulce. Veremos que nos tiene la "muchacha" preparado.